IA en Firmas Legales CR: Límites Legales y Éticos

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una tecnología exclusiva de los sectores tecnológicos para convertirse en una herramienta de uso cotidiano dentro del ejercicio profesional del derecho. El uso de la inteligencia artificial en firmas legales de Costa Rica se ha extendido con rapidez: hoy los despachos emplean sistemas de IA para realizar investigaciones jurídicas, revisar contratos, resumir expedientes, elaborar borradores de documentos, analizar jurisprudencia e incluso asistir en la atención inicial de clientes. Estas aplicaciones permiten reducir tiempos de trabajo, aumentar la productividad y optimizar procesos internos que tradicionalmente requerían una importante inversión de recursos humanos.

En Costa Rica, aunque no existe una ley específica que regule el uso de inteligencia artificial dentro del ejercicio profesional del derecho, esto no significa que su utilización carezca de límites jurídicos. Por el contrario, el uso de estas herramientas debe ajustarse al marco normativo vigente, particularmente a las normas sobre responsabilidad profesional, protección de datos personales, confidencialidad, secreto profesional, seguridad de la información y principios éticos que rigen el ejercicio del derecho.

La IA constituye una herramienta de apoyo y no un sustituto del criterio jurídico del abogado. Su utilización exige comprender tanto sus beneficios como sus limitaciones, especialmente cuando se manejan datos sensibles, información confidencial o se elaboran criterios legales que pueden producir efectos sobre los derechos e intereses de los clientes.

La inteligencia artificial como herramienta de apoyo al ejercicio profesional

Las plataformas de inteligencia artificial han revolucionado la manera en que se desarrolla parte del trabajo jurídico. Actualmente es posible solicitar a estos sistemas la elaboración de borradores de contratos, resúmenes de expedientes judiciales, comparaciones normativas, identificación de riesgos contractuales o la explicación de instituciones jurídicas complejas en cuestión de segundos.

Estas funciones permiten que los abogados dediquen mayor tiempo al análisis estratégico, la negociación y la toma de decisiones, delegando tareas repetitivas o mecánicas a sistemas automatizados y a herramientas de tecnología legal cada vez más sofisticadas. En consecuencia, la IA tiene el potencial de incrementar la eficiencia operativa de las firmas legales y mejorar la prestación del servicio al cliente.

Límites legales en el uso de inteligencia artificial

Uno de los principales límites jurídicos consiste en que la responsabilidad profesional continúa recayendo exclusivamente sobre el abogado. Cuando un profesional presenta una opinión legal, redacta un contrato o representa a un cliente, responde por la calidad técnica de su trabajo independientemente de las herramientas utilizadas durante su elaboración. El hecho de que un documento haya sido elaborado parcial o totalmente mediante inteligencia artificial no elimina ni reduce la responsabilidad derivada de errores, omisiones o interpretaciones incorrectas.

La IA tampoco posee capacidad para asumir obligaciones profesionales, emitir criterios jurídicos vinculantes ni sustituir el deber de diligencia que caracteriza el ejercicio de la profesión. En consecuencia, el abogado debe verificar cuidadosamente la información generada por estas herramientas antes de incorporarla a un documento.

Asimismo, resulta indispensable recordar que el derecho costarricense evoluciona constantemente mediante reformas legales, reglamentos, jurisprudencia y criterios administrativos. Una respuesta generada por un sistema de IA puede encontrarse desactualizada o no reflejar el estado vigente del ordenamiento jurídico, razón por la cual siempre debe contrastarse con las fuentes oficiales.

Protección de datos personales y confidencialidad

Uno de los aspectos más sensibles del uso de inteligencia artificial en firmas legales corresponde al tratamiento de la información confidencial. Las firmas administran diariamente contratos, expedientes, estados financieros, información tributaria, estrategias corporativas, datos personales e información sensible. Cuando esta información es introducida en una plataforma de inteligencia artificial sin las debidas precauciones, pueden surgir riesgos relacionados con el almacenamiento, procesamiento o eventual utilización de dichos datos.

En Costa Rica, la Ley N.º 8968, Ley de Protección de la Persona frente al Tratamiento de sus Datos Personales, tiene como finalidad garantizar el derecho a la autodeterminación informativa y proteger los datos personales frente a su tratamiento automatizado o manual. En este sentido, las firmas legales deben asegurar que el uso de herramientas de inteligencia artificial respete estos derechos y la confidencialidad de la información de sus clientes.

Aunque el uso de herramientas de IA no está prohibido por esta normativa, las firmas legales deben asegurarse de que cualquier tratamiento de información personal se realice conforme a dichos principios de cumplimiento.

Como buena práctica, resulta recomendable evitar incorporar nombres de clientes, números de identificación, información financiera o cualquier dato que permita identificar personas cuando ello no sea estrictamente necesario. Siempre que sea posible, la información debería anonimizarse antes de utilizar herramientas de inteligencia artificial.

El deber de secreto profesional

El secreto profesional constituye uno de los pilares fundamentales de la relación abogado-cliente. La confianza depositada por el cliente presupone que toda la información compartida será protegida y utilizada exclusivamente para la prestación del servicio jurídico contratado.

La utilización de inteligencia artificial no elimina esta obligación ética ni jurídica. Por el contrario, incrementa la necesidad de implementar controles adecuados sobre la información que se comparte con plataformas tecnológicas.

Antes de utilizar una herramienta de IA, el profesional debe valorar si la información suministrada puede comprometer la confidencialidad del cliente o generar riesgos innecesarios para sus intereses. En muchos casos, será preferible utilizar versiones empresariales de estas herramientas, las cuales ofrecen mayores garantías de privacidad, control de acceso y protección contractual de los datos.

Riesgos derivados de la inteligencia artificial

La utilización de inteligencia artificial también presenta riesgos técnicos que pueden afectar directamente la calidad del servicio jurídico. Uno de los más conocidos corresponde a las denominadas «alucinaciones», fenómeno mediante el cual el sistema genera información aparentemente correcta pero jurídicamente falsa o inexistente.

Se han documentado casos internacionales donde herramientas de IA citaron jurisprudencia inexistente, inventaron artículos legales o atribuyeron criterios doctrinales a autores que nunca los emitieron. Si el abogado incorpora esta información sin verificarla, podría comprometer seriamente la calidad de su trabajo e incluso afectar los intereses procesales de su cliente.

Otro riesgo importante corresponde a los sesgos algorítmicos. Los modelos de inteligencia artificial aprenden a partir de enormes volúmenes de información previamente existentes. Si esos datos contienen sesgos históricos, errores o enfoques parciales, las respuestas generadas también pueden reproducir dichas limitaciones. En consecuencia, el abogado debe mantener una actitud crítica frente a cualquier recomendación generada por estas herramientas.

Consideraciones éticas

Más allá del cumplimiento de la legislación vigente, la utilización de inteligencia artificial plantea importantes desafíos éticos. El abogado tiene el deber de actuar con independencia profesional, objetividad y diligencia. Lo anterior implica no aceptar automáticamente las respuestas generadas por un sistema de IA, sino analizarlas críticamente a la luz del ordenamiento jurídico costarricense y de las circunstancias particulares de cada caso.

Asimismo, resulta conveniente mantener transparencia frente al cliente respecto al uso de estas herramientas cuando ello tenga incidencia en la prestación del servicio. La confianza continúa siendo el principal activo de cualquier firma legal. Por ello, la incorporación de nuevas tecnologías debe fortalecer dicha confianza y no debilitarla.

La IA debe entenderse como una herramienta que potencia las capacidades del profesional, nunca como un mecanismo para sustituir el juicio jurídico, la interpretación normativa o la estrategia procesal.

Conclusión

La inteligencia artificial representa una de las transformaciones más importantes que ha experimentado la práctica jurídica en las últimas décadas. Sus beneficios en materia de eficiencia, productividad y automatización de tareas son evidentes y continuarán expandiéndose conforme evolucionen estas tecnologías.

No obstante, su utilización dentro de las firmas legales costarricenses debe realizarse con estricto apego al marco jurídico vigente y a los principios éticos que caracterizan el ejercicio de la profesión. La responsabilidad profesional, la protección de datos personales, el secreto profesional, la confidencialidad y la seguridad de la información siguen siendo obligaciones indelegables que no desaparecen por el uso de herramientas tecnológicas.

Por tanto, la inteligencia artificial debe concebirse como un instrumento complementario que fortalece el trabajo del abogado, pero que nunca sustituye su criterio profesional, su capacidad de análisis ni la responsabilidad que asume frente a sus clientes y al sistema de justicia. El verdadero desafío para las firmas legales no consiste únicamente en adoptar estas tecnologías, sino en hacerlo de manera responsable, segura y conforme a los principios que sustentan el ejercicio ético de la profesión jurídica en Costa Rica.

En PredictaBill acompañamos a las firmas legales de Costa Rica en la adopción responsable y segura de la inteligencia artificial. Si desea evaluar cómo integrar estas herramientas en su práctica sin comprometer la confidencialidad ni la responsabilidad profesional, contáctenos.

Diana Rodríguez Araya
Analista de Corporate Services y Cumplimiento Societario en PredictaBill

Diana brinda apoyo en procesos de gestión corporativa, mantenimiento societario y cumplimiento de obligaciones legales. Cuenta con experiencia en el ámbito jurídico corporativo, participando en la administración documental, seguimiento registral y atención de requerimientos relacionados con sociedades mercantiles.

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